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13 de julio de 1944 – Nace en Budapest, Erno Rubik inventor del Cubo de Rubik

Ilustración alusiva al creador del Cubo Rubik, deseandole feliz cumpleaños

Todos tenemos-o tuvimos- al menos uno. Un juguete con caras móviles, divididas en nueve cuadrados en seis colores básicos; forma rompecabezas tridimensional en el que una vez mezclados los colores parece imposible volverlos a ordenar. La mayoría de nosotros no logramos obtener la única combinación correcta de las 4.3 x 1019 posibles y nos quedamos – después de horas, días o hasta semanas de frustración- con un objeto de caras multicolores.  Todo mundo ha tenido un Cubo mágico, pero sólo hay una persona que puede llamarle “mi cubo”: él es Erno Rubik que este día cumple 71 años.

Erno Rubik, nació en Budapest y es arquitecto de profesión. Cuando era profesor de la Escuela de Artes Aplicadas en Budapest en 1974 Erno construyó el prototipo en madera con ligas y clips no esperaba  crear el juguete más vendido de todos los tiempos –a él mismo le tomó un mes solucionarlo-. Tampoco buscaba un negocio lucrativo, ni aspiraba a la portada de la prestigiada revista Scientific American  o a que el matemático ganador del Pulitzer Douglas R. Hofstadter escribiera un artículo sobre su cubo.  Rubik sólo quería un objeto que le ayudara a explicar a sus alumnos la relación de los planos en un espacio de tres dimensiones.

Los primeros modelos hechos en Hungría se llamaron Buvos Kocka  (Cubos Mágicos en su idioma original) y pesaban lo doble de los siguientes modelos lo que dificultaba su manipulación. Cuando la patente salió de Hungría -entonces parte del bloque comunista- en 1980 la compañía que lo compró decidió que la palabra mágico tenía tonos de brujería por lo que después de varias posibilidades lo rebautizó como Cubo de Rubik.

Desde entonces el cubo ha viajado al espacio y ha sido armado en el fondo del mar; se han abierto mesas de debates sobre él  además de exposiciones con su historia. Un cubo de Rubik significa entretenimiento inmediato, sin límite de edad y sin instrucciones. Se han vendido 350 millones entre copias legales e ilegales. Pasó de ser “El juguete del año” en 1980 a quedarse en las bodegas en la década de los noventa y a una resurrección en 2005 con versiones mecánicas y digitales. Ha generado concursos de velocidad para armarlo –el campeón actual lo arma en menos de 6 segundos-. Ha sido elegido como el objeto clave para reconocerse en encuentros secretos tanto en películas como en la vida real –Edward Snowden, el disidente norteamericano, pidió a un periodista que llevara uno en su primer encuentro-. Pero su aparición más permanente es como un objeto de arte en el Museo de Arte Moderno  de Nueva York.

Después del sorprendente éxito de su cubo, Erno Rubik continúa con su trabajo arquitecto, escultor  y diseñador de juegos y mobiliario en su compañía Studio Rubik. En 1990 fue electo presidente de la Academia Húngara de Ingeniería, durante su período formó un fideicomiso para ayudar a estudiantes de ciencias húngaros. Desde entonces se ha concentrado en la difusión de las matemáticas y la ciencia en general, aunque todas sus sesiones se inicien con una mención y terminen con una pregunta sobre su cubo.

Enlaces de interés

Créditos

  • Texto: Lucy Virgen
  • Ilustración: Omar López Cárdenas. 

CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión

Fecha de publicación: 
Lunes 13 de Julio de 2015
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