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18 de agosto de 1905 - Nace el pintor y escultor Juan Soriano

Ilustración dedicada a Juan Soriano

San Jerónimo de Estridón, padre de la Iglesia, es el santo patrono de los bibliotecarios y traductores. Casi siempre es retratado como un anciano de larga barba blanca dedicado al trabajo al que consagró su vida, el estudio de la Biblia y su traducción. Casi siempre, porque hay un retrato en el que aparece un Jerónimo joven y desnudo, al que los libros le sirven sólo para recargarse en una pose sensual. Su autor, Juan Soriano, usó en 1942 a su pareja del momento Diego de Maza como modelo del cuadro, en una doble provocación a la sociedad y al mundo artístico de México. Esta rebeldía, junto su genio para la pintura y escultura fue la característica del pintor jalisciense que se inició como un niño prodigio y vivió hasta los 86 años sin perder la mirada lúdica y el afán provocador.

Juan Soriano –que cambió su apellido Rodríguez por el de su abuela paterna- nació en Guadalajara, en 1920. Se crió en una casa con  cuatro hermanas y una docena de tías, en una familia muy tradicional de la que salió a los 15 años con un futuro como pintor ya profetizado por sus primeros mentores Jesús Reyes Ferreira y Francisco Rodríguez “Caracalla”.  Con poca educación formal se instaló en la ciudad de México en dónde pronto pudo socializar con Rafael Solana, Isabel Villaseñor, Frida Kahlo, Lupe Marín, Salvador Novo y Carlos Pellicer. En esta etapa Juan Soriano pinta retratos, muchos de ellos de niños, con mirada penetrante y perturbadora.

A partir de 1939 da clases de pintura en La Esmeralda y al año siguiente expone en la Galería de Arte de la Universidad Nacional Autónoma de México; por este motivo Octavio Paz escribe el ensayo “Rostros de Juan Soriano” lo que aumenta el interés por la exposición y le da fama nacional.A partir de entonces Soriano empieza a exponer en Estados Unidos y Europa, es parte de la Galería de Arte Mexicano, colabora en proyectos con Diego Rivera, Carlos Pellicer y  Carlos Mérida. Participa como ilustrador de ediciones especiales, escenógrafo y es su etapa más activa en la vida cultural de México.

A principio de los años cincuenta un viaje a Creta marca su estilo empujándolo hacia la mitología y lo fantástico, concentrándose en la escultura. En 1959 celebra el 25 aniversario de su quehacer pictórico con una exposición en el Museo de Arte Moderno, en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México.

El hecho de que Juan Soriano haya roto con Escuela Mexicana de Pintura sin enemistarse con sus exponentes Diego Rivera o David Alfaro Siqueiros, es una muestra de su diplomacia y su talento para seguir su propio camino sin ceder a las presiones.

Para el público mexicano actual la referencia más común del trabajo de Soriano son sus esculturas monumentales- La Paloma a la entrada del Museo de Arte Contemporáneo en Monterrey, El pájaro sobre la ola en Colima, el Toro en Villahermosa Tabasco- que empezó a hacer en los sesenta después de realizarlos como tímidos bocetos de sólo 20 centímetros en terracota.

Juan Soriano murió en 2006 después de haber recibido el premio Jalisco de las artes plásticas, el Premio Nacional de las artes 1987 y el Gran premio y la medalla de la ciudad de Guadalajara. Sus pinturas, dibujos y esculturas se encuentran hoy en los principales museos de arte contemporáneo en el mundo entero.

Enlaces de interés

Créditos

  • Texto: Lucy Virgen.
  • Ilustración: Marco Sierra con elementos de la obra de Juan Soriano

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

Fecha de publicación: 
Martes 18 de Agosto de 2015
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