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20 de mayo de 1506 - Fallece el navegante y explorador Cristóbal Colón (510 aniversario)

Conoce mas del navegante genovés y de su historia en este articulo

Para entender la magnitud del viaje que empezó Cristobal Colón en 1492 debemos situarnos en la época: a finales del siglo XV, el mundo conocido estaba dividido y dominado, a través de guerras constantes, entre las potencias europeas que tenían apenas más o menos un siglo de haberse formado a partir de los feudos medievales. Los viajes de exploración, con propósitos comerciales, seguían los principios de Ptolomeo, según los cuales la tierra era plana y al llegar al borde se caía al vacío, o en algunas versiones había dragones. Estas eran las ideas no sólo aceptadas sino defendidas a ultranza por las instituciones en el poder, incluyendo la iglesia católica y –debemos hacer notar- la Santa Inquisición. Por lo tanto, iniciar un viaje hacia el occidente, con cualquier propósito era ir contra la lógica, la religión y no sólo arriesgarse a morir sino tener una muerte muy dolorosa y en desgracia.

El objetivo del viaje y la motivación comúnmente aceptada que tenía Cristóbal Colón -descubrir una ruta más rápida y segura para el comercio de especies- suena banal, considerando los riesgos. Había formas más seguras y socialmente aceptadas de obtener fortuna y la gloria, en forma del reconocimiento de la realeza, no estaba asegurada y dependía sobre todo de la utilidad del viaje; no se hacían viajes con fines científicos o de conocimiento antropológico. Así es que tenemos también que cuestionar en qué creía y cuáles conocimientos tenía Colón al iniciar el viaje para dimensionar el riesgo. Lo más seguro es que es que creyera que la tierra era redonda, habiendo comprobado en forma empírica el error de la teoría Ptoloméica viajando al norte y al sur más allá de los límites marcados, pero hacer esta declaración abierta era retar al Santo Oficio. Lo que estamos seguros que creía es que las dimensiones de la Tierra -en cualquier forma geométrica- eran mucho menores, por lo tanto la ruta hacia el oeste era factible y posible conseguir patrocinadores para el viaje.

Pero las verdaderas creencias y conocimientos de Colón no son lo único que desconocemos de él en la actualidad. Sabemos que nació entre los años de 1433 y 1436 probablemente en Génova, pero en esa época sólo los nacimientos de los nobles se registraban y se dice también que su familia se dedicaba a la crianza de ovejas.  Por fortuna y gracias a la fama por sus descubrimientos se conoce la fecha exacta de su muerte: 20 de mayo de 1506, aunque hay indicios de que sus restos mortales están en dos lugares diferentes en ambos lados del océano: en Santo Domingo y en Sevilla, España.

No se saben datos exactos de la vida de Colón hasta que presentó- en 1490- ante al rey Juan II de Portugal su proyecto para llegar a las Indias navegando hacia el occidente. Juan II  tenía mucho interés en las rutas de comercio y la conquista de nuevos territorios pero no quiso comprometerse con una empresa tan descabellada que venía de un navegante desconocido sin título nobiliario. Cómo logró Colón interesar a la reina Isabel de Castilla con los mismos argumentos habla de los poderes persuasivos del navegante; tal vez no le habló de las riquezas sino de la posibilidad de convertir almas, obsesión de una reina que fue motejada “La católica”. Los historiadores modernos dudan que la reina castellana haya empeñado o vendido sus joyas -incluso es posible que no tuviera muchas después de una larga campaña contra los moros- pero si hay pruebas de una aprobación real que facilitó la obtención de otros patrocinadores y barcos para la expedición.

Con la ayuda de los experimentados marinos hermanos Pinzón - Martín Alonso, Vicente Yáñez y Francisco Martín – Cristóbal Colón partió del 3 de agosto de 1492 del puerto de Palos de la Frontera (en la provincia de Huelva, España) con tres embarcaciones llamadas La Santa María, La Pinta y La Niña, en un viaje que esperaba fuera de un máximo de 40 días pero que se extendió hasta 69 cuando alcanzaron Guananahí en la costa occidental de una de las Islas Bahamas. Continuaron el viaje por otras islas hasta llegar a lo que hoy es la isla Dominicana y fue bautizada en ese momento como La Española; allí los españoles hicieron un fuerte y dejaron a La Santa María. El regreso de Colón –seguro de haber llegado a las tierras de Asia- fue lleno de gloria, siendo recibido en la corte y nombrado “Almirante de la Mar Océana” por parte de los Reyes Católicos, Isabel II  de Castilla y Fernando II de Aragón.

Entre 1493 y 1502 Cristóbal Colón realizó tres viajes más. Primero alcanzó Puerto Rico y Jamaica. En La Española, el fuerte que había erigido había sido devastado por los indígenas, por lo que hubo de reconstruirlo. Después llegó a la desembocadura del río Orinoco, a Trinidad y Venezuela. Por último, descubrió la costa de América Central, a la altura de Panamá, Costa Rica y Nicaragua.

En 1506 Colón murió en Valladolid, sus restos permanecieron en un convento franciscano de Valladolid hasta 1509, después fueron trasladados a Sevilla, España  y de allí a Santo Domingo, después a Cuba y otra vez a Sevilla en donde está su tumba.

Los textos escolares usados hasta 1970 no dejaban dudas sobre el heroísmo y buenas intenciones de Colón, en sus viajes a América. Su tenacidad se destacaba más que su ambición y su curiosidad e interés por diseminar la fe católica eran más importantes que los métodos de implantación, cuestionados entre otros por Fray Bartolomé de las Casas. La disminución y eventual exterminación de muchas de las tribus nativas americanas –por enfermedades desconocidas, matanzas, batallas e incluso suicidios masivos antes de vivir en la esclavitud- se pasaban por alto en la narrativa aceptada. Hasta entonces se celebraba el 12 de octubre de 1492 como “El descubrimiento de América”; el nombre mismo hablaba de la perspectiva europea de “descubrir” culturas que habían florecido por milenios. Atendiendo los reclamos de las etnias y gobiernos americanos en 1992 se celebró el V Centenario del Encuentro de dos mundos, nombre que acepta y respeta la existencia de culturas en ambos lados del Atlántico.

Europa y América estaban destinados a encontrarse más temprano que tarde, pero fue la voluntad y persistencia de Cristóbal Colón, junto a su estrategia diplomática y conocimientos de navegación, de encontrar contra viento y marea –o aún sin estos- una ruta fuera de lo conocido, lo que adelantó años o décadas este encuentro.

Las nuevas técnicas en documentos más las investigaciones genéticas a partir de los restos encontrados y de las personas que llevan variantes del apellido Colón en cinco países diferentes, prometen aclarar la figura de Cristóbal Colón que sigue siendo noticia y tema de conversación 510 años después de su muerte.

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Créditos

  • Texto: Lucy Virgen.
  • Ilustración: Angie Fernández.

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

Fecha de publicación: 
Viernes 20 de Mayo de 2016
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