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14 de julio de 1789 - 228 Aniversario de la toma de la Bastilla

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Clic para ampliar imagenEl 14 de julio marca la fiesta nacional de la república francesa que se manifiesta en una celebración llena de desfiles, fuegos de artificio y otros detalles que relacionamos con la nación francesa.  Pero más que una fiesta que marca la toma de la Bastilla o la fiesta de federación, es un símbolo.

Clic para ampliar imagenEl 14 de julio de 1789, miles de trabajadores parisinos armados con instrumentos de trabajo y poco armamento real tomaron la Bastilla, fortaleza convertida en prisión que en ese momento  tenía sólo siete prisioneros, pero era un símbolo de la autoridad monárquica. Fue el primer paso de la Revolución francesa, que no se detuvo hasta que el rey, Luis XVI, y a su familia murieron en la guillotina y la monarquía se extinguió en Francia.

Los gobiernos crean símbolos para unificar a su pueblo. Ofrecen pequeños detalles que nos recuerdan que formamos parte de un grupo: pequeños detalles que nos llenan de orgullo y sentimiento de pertenencia. Estos símbolos nos recuerdan las ventajas de nuestra comunidad, tanto las evidentes como tener seguro de vida y derecho al voto democrático como las que estamos tan habituados que ya no vemos como ventajas: el transporte público de calidad cuestionable y mentar madres a los políticos sin miedo de ser arrestados.

Clic para ampliar imagenLa simbología francesa demuestra una veritable experiencia sensorial. Se puede escuchar Marseillaise, ver la bandera tricolor y entender cómo está inspirado en la historia del país, desde la monarquía absoluta hasta la flor de lis. Se puede leer el lema "Liberté, egalité, fraternité” que expone con síntesis los principios que busca representar la nación. 

Clic para ampliar imagenTambién se presenta la Marianne, una representación de una mujer campesina que encarna las virtudes del lema: representa al pueblo liberado, igual y fraternal, con un gorro frigio y un seno de fuera (la sensualidad siendo otra virtud francesa extraoficial). Todos estos símbolos recuerdan al pueblo tanto francés como al extranjero las bases y las metas que sostienen el ideal de esta sociedad.

clic para ampliar la imagenEn los últimos años, Francia ha sufrido una cantidad de violencia sin precedente. Los ataques por grupos subversivos han sacudido el país dejando muertos y heridos pero más que nada, hiriendo uno de los valores tan cercanos al corazón de sus ciudadanos: la libertad. 

Muchos de estos ataques están dirigidos a la forma más lírica de la libertad: la libertad de expresión. 

Desde Charlie Hebdo hasta el Bataclán, es claro que este es un ataque al estilo de vida francófilo liberal. Lo visceral de estos ataques ha creado aún más violencia, xenofobia, tensiones raciales e información errónea, que a su vez no crea más que odio: un círculo vicioso presente a nivel mundial.

Clic para ampliar imagenFrancia, como cualquier país es un mosaico de identidades coloreado no por otra cosa sino por la diversidad y contracultura de desborda de todos los ámbitos. Cuando pensamos en Francia, nos es fácil pensar automáticamente en París, ciudad de las luces y capital del mundo, cuando en realidad se expande a tanto más. 

Francia es sufragio, tanto conquistador como independentista, miembro del G-20, ganador olímpico, hogar tanto de banqueros como de poetas, queseros y galerías. 

Francia es un vaivén y cambio constante, que a pesar de las situaciones, sigue siendo, por si misma, un símbolo para el mundo. Feliz 14 de julio, por el sueño de que la tolerancia y el respeto no comprometen  el sentido de ser; por un futuro de igualdad, libertad y fraternidad.

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Créditos

  • Texto: Valentina Villa
  • Ilustración: Marco Sierra

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión

Fecha de publicación: 
Viernes 14 de Julio de 2017
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