Escudo de la Universidad de Guadalajara
Formulario de búsqueda

 

2 de marzo de 1829 – Fallece Josefa Ortiz de Domínguez, precursora de la Independencia de México

Ilustración dedicada a Josefa Ortiz de Domínguez

191° Aniversario luctuoso de La Corregidora

Popularmente conocida como “doña Josefa”, “La Corregidora” y “doña Chepita”,  la mujer que aparece en las antiguas moneditas de cobre de cinco centavos, a las que llamábamos “josefitas”; así como la que figura en los antiguos billetes de cinco y veinte pesos; imagen que nos muestra a una mujer altiva de chongo y peineta española, es la misma a la que admirábamos desde pequeños, la que resaltaba en los actos cívicos de septiembre (mes de la patria); tal vez porque en la escuela se nos inculcó que fue la primera mujer que tuvo un papel preponderante en los inicios del movimiento de Independencia. Miembro importante en la conspiración de Querétaro, encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla al cual estará siempre ligada. Mujer audaz cuyo nombre completo era María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón.

A la distancia, es poco lo que se puede saber de su verdadera personalidad, solo contamos con los partes de los comandantes militares que documentaron comentarios negativos sobre ella (agitadora, escandalosa y audaz), y ninguna cualidad. Aunque sus biógrafos no se ponen de acuerdo respecto a su temperamento, en lo que sí coinciden es que tenía un carácter enérgico, pero era caritativa y generosa, sensible ante las injusticias de los más débiles.

Vio la primera luz en la ciudad de Valladolid (hoy Morelia), el 8 de septiembre de 1768. De padres españoles quedó huérfana a temprana edad, permaneciendo al cuidado de su hermana María Sotero Ortiz, quien la internó en el Colegio de San Ignacio de Loyola (Colegio de Las Vizcaínas), en la Ciudad de México, donde aprendió a realizar todos los menesteres de una ama de casa, además de una educación básica; allí permaneció hasta 1791, cuando conoció al señor Miguel Domínguez con quien contrajo matrimonio en 1793. Diez años después, este último es nombrado corregidor de Querétaro, a donde se traslada toda la familia, motivo por el cual es llamada La Corregidora.

Tres monedas de 5 centavos con el perfil de La CorregidoraAunque era una criolla sometida a las circunstancias de la época, gracias al trabajo que desempeñaba su esposo, se fue relacionando con personas que habían adoptado la ideología de los movimientos europeos (libertad, igualdad y derechos del hombre), que influyeron en los movimientos independentistas de América. Ella, al igual que muchos otros criollos, estaba inconforme con la forma en que eran tratados por los peninsulares, y veía en ese movimiento la oportunidad de librarse del yugo español; su compromiso era tal, que en su propia casa realizaba las reuniones a las que llamaba “tertulias literarias” que servían de pantalla para las reuniones secretas con los conspiradores: Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, entre otros.

Fue al propio corregidor Miguel Domínguez, como la máxima autoridad local, a quien le informaron que había sido descubierta una conjura en contra de los peninsulares. Por los datos recibidos, nombres y sitios, decidió indagar más y dar cuenta de ello a sus superiores, además, conociendo el carácter impetuoso de su mujer, preocupado por su seguridad de que se viera expuesta, decidió cerrar el zaguán de su vivienda (edificio de las Casas Reales), para que no pudiera salir y no se pusiera en peligro.

Cuentan las crónicas que, desesperada por no poder salir, tocó tres veces con el tacón de su zapato el piso de su vivienda, ya que en la parte de abajo vivía el alcaide de la cárcel, Ignacio Pérez quien salió a la calle y por el cerrojo de la puerta del zaguán, le explicó la situación para que avisara a los conspiradores de Dolores y San Miguel, y le pasó un papel para que se lo entregara a Ignacio Allende.

Ante la sospecha de la participación en la conjura de don Miguel Domínguez y su esposa doña Josefa, el comandante Ochoa los aprehendió y fueron llevados al convento de Santa Clara. Por presiones de la gente se liberó al corregidor, no así a su mujer que fue enviada a la Ciudad de México, al convento de Santa Teresa, en donde tuvo a su último hijo. Luego fue encerrada en el convento de Santa Catalina de Siena, también en la capital, por otros tres años, hasta que su esposo, en 1817, logra que sea indultada por el virrey Apodaca y que la dejaran libre para atender a sus 14 hijos.

Aunque se dice que durante un tiempo propagó las ideas liberales, y manifestó simpatía por las logias masónicas; también se comenta que, después de su encierro, doña Josefa guarda un especial silencio que nadie se explica, salvo que mostró su desagrado por algunos eventos violentos durante la guerra, nada expresa en público; ni aun después de la consumación de la Independencia. Rechaza reconocimientos y homenajes llevando una vida sosegada hasta su muerte el 2 de marzo de 1829, a causa de una pleuresía. Sus restos se sepultaron en el convento de Santa Catalina de Siena, de donde años después son trasladados a Querétaro, donde sería homenajeada nombrándola Benemérita de la Patria.

En la actualidad, doña Josefa Ortiz de Domínguez ha sido desmitificada y se le considera una mujer de carne y hueso, que se atrevió a ir en contra de las costumbres de la época, pero lo que nunca cambiará es que sea recordada como la primera heroína de la Independencia de México, ya que no se acobardó ante la responsabilidad histórica que le tocó vivir: la libertad de su patria.

Ilustración de Angie Fernandez . Fallece Josefa Ortiz de Domínguez

Bibliografía

Álvarez, José Rogelio, Director. Enciclopedia de México, Tomo X, Enciclopedia de México, SEP, Ciudad de México, 1988.

Burr, Claudia y Orozco, Rebeca, texto e iconografía. Doña Josefa y sus conspiraciones, Ediciones Tecolote, México, 2000.

De la Vara de González, Armida. Josefa Ortiz de Domínguez, Departamento Editorial Secretaría de la Presidencia, México 1976

Escalante, Pablo … (et al.). Primera edición. Nueva Historia Mínima de México. El Colegio de México, México, 2004 (13ª reimpresión, 2016).

Gispert, Carlos, director. Grandes personajes universales y de México. OCEANO, Grupo editorial. 1997, Barcelona, España.

VISUAL, Forjadores de México. Programa Educativo VISUAL, Impreso en Colombia, 1999.

Créditos

  • Texto: María del Rocío González - Licenciada en Historia y experta en Historia de México
  • Imagen: Angie Fernández Olimón

CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

 

Fecha de publicación: 
Viernes 02 de Marzo de 2018
Compartir en Google Plus