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3 de octubre de 1875 - Nace el pintor y vulcanólogo jalisciense Gerardo Murillo "Dr. Atl"

Gerardo Murillo es reconocido por sus paisajistas y por sus estudios del recién nacido volcán Paricutín.

Quien tuvo participación en las revueltas de París y formó los Batallones Rojos en México e inició la revolución artística, fui yo y no el otro. Al que iban a fusilar en Puerto México y en Xochimilco, en 1914, era el Dr. Atl y no el ilustre desconocido que algunos se divierten en exhumar del panteón familiar… ¿Por qué no habría de buscarme yo mismo un nombre, puesto que no estaba de acuerdo con mis gentes ni con el santo varón bajo cuyo patrocinio me pusieron? El que ahora llevo es una emanación directa de las circunstancias de mi modo de ver y de mi espíritu independiente. Soy el Dr. Atl porque soy el Dr. Atl, y todo lo bueno o malo que he hecho y que tenga cierto color, lo hice yo.

Gerardo Murillo Cornado, “Dr. Atl”

El “Dr. Atl”, nacido Gerardo Murillo Cornado, no sólo pintaba volcanes, también tenía temperamento telúrico, como atestigua este texto. Como maestro, aun en su primera etapa arengaba a sus alumnos a dejar los convencionalismos; indignado porque el gobierno de Porfirio Díaz celebraba el centenario de la independencia con una exposición de artistas españoles, él montó otra con mexicanos; en 1951 renunció al Colegio Nacional –algo inédito en la institución– tan sólo siete meses después de ser admitido, sin aclarar las causas; su relación amorosa con Carmen Mondragón –Nahuí Olín– estuvo marcada por el drama, según lo cuenta él mismo en su autobiografía. Tal vez fue ese carácter lo que le hizo estar en sincronización con los movimientos de la tierra, estar presente en el nacimiento del Paricutín y pintar como nadie los volcanes mexicanos.

Gerardo Murillo nace el 3 de octubre de 1875 en Guadalajara, Jalisco. En 1896 ingresa a la Escuela Nacional de Bellas Artes en la Ciudad de México; en 1897 viaja a Europa y estudia Filosofía y Derecho Penal en la Universidad Estatal de Roma, Italia. En 1890 presenta en el salón de París su autorretrato al pastel, por ello obtiene una medalla de plata. En 1903 regresa a México y empieza a trabajar como maestro en la Academia de San Carlos de la Ciudad de México, en donde influyó en todos sentidos a los futuros muralistas Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, quienes fueron sus alumnos.

A partir de 1912 reside en París en donde funda la Liga Internacional de Escritores y Artistas, y su órgano de propaganda Actión d’Art; después estudió en filosofía en Roma en donde obtuvo un doctorado. En esa época empezó a firmar sus obras como “Atl” (“agua” en náhuatl), pero fue el escritor argentino Leopoldo Lugones, quien le sugirió agregarle el título de doctor; nació así el “Dr. Atl”, bautizado con champaña, y no agua, por un grupo de amigos artistas.

A partir de su regreso, Gerardo Murillo se involucra activamente en las causas revolucionarias al lado de Venustiano Carranza, con el que tiene desavenencias pero aun así permanece fiel. Durante un año se desempeña como Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes.

Inspirado por su gusto por la naturaleza que le llevó a pintar paisajes, estudió en 1926 vulcanología lo que le dio lugar a que en frecuentes ocasiones subiera a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, con lo que comenzó a tratar el tema en sus paisajes y elaboró dibujos, esquemas y ensayos con un enfoque científico. Murillo fue afortunado de haber presenciado el nacimiento del volcán Paricutín, al que convirtió en su tema predilecto. Sus paisajes se caracterizan por la fuerza que transmiten y por su técnica de perspectiva curvilínea que da al espectador la sensación de ser envuelto por la obra. Además, exploró diversos materiales y técnicas artísticas con lo que pudo trabajar prácticamente sobre cualquier soporte, y consiguiendo que sus obras se mantengan en extraordinario estado de conservación.

Sus constantes expediciones le costaron perder su pierna izquierda; sin embargo, esto no le impidió continuar y así fue que tuvo la oportunidad de volar en helicóptero, creando obras que son conocidas como “aeropaisajes”, es decir, escenas geográficas pintadas desde las alturas.

El “Dr. Atl” fue también un escritor que practicó el periodismo, la ficción literaria y el ensayo de temas diversos, incluyendo de posturas radicales que le valieron el rechazo de muchos de sus contemporáneos. Sin embargo, Murillo fue autor y editor de muchos libros relacionados con el arte popular y la arquitectura colonial, un libro acerca del Popocatépetl y una colección de cuentos que tienen como escenario la Revolución Mexicana. Se traslada a vivir en un rancho cercano al volcán Paricutín y durante casi un año observa, pinta y escribe una monografía del mismo; la mayor parte de los cuadros, estudios y dibujos integran una colección que él mismo dona a la nación en 1950.

En vida obtuvo varios reconocimientos, incluidos la Medalla Belisario Domínguez, en 1956, que le fue entregada por el Senado de la República; y dos años después, el Premio Nacional de Bellas Artes por su trayectoria.

Gerardo Murillo falleció el 15 de agosto de 1964 en la Ciudad de México.

Créditos

  • Texto: Lucy Virgen
  • Ilustración: Marco Antonio Sierra Gallardo

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

Fecha de publicación: 
Sábado 03 de Octubre de 2015
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