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9 de junio de 1933 - Nace el escritor y periodista Vicente Leñero

Fotocollage dedicado al autor de Los Albañiles con elementos de una construcción

Vicente Leñero fue una persona honesta y sincera, en público y en privado, pero su aspecto era  engañoso por partida doble. Tenía un aire tranquilo,  como si sólo quisiera meditar, sin embargo fue hasta su muerte, el 3 de diciembre 2014 a los 81 años, un hombre extraordinariamente productivo, que no se limitó a ningún estilo o formato literario. Bajo ese aspecto casi monástico de hablar mesurado, había un agitador que escribió o adaptó obras tan polémicas como El crimen del padre Amaro y La ley de Herodes o tan innovadoras como Estudio Q.

Leñero, nacido en Guadalajara en 1933, fue dramaturgo, guionista, adaptador, periodista, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y participante en su comité editorial; editor de la Revista de Revistas de Excelsior y subdirector de la revista Proceso. Además son innumerables los textos, guiones y trabajos de tesis de los que fue tutor, revisó, hizo comentarios y simplemente enriqueció; toda una generación de escritores y directores están en deuda con él por consejos –experimentados, sinceros -en la escritura que van desde la reestructuración hasta un ajuste.

Ingeniero civil por formación, Leñero se inició en las letras casi como pasatiempo pero un año después de graduarse, publicaba su primer libro La polvareda. Después se movió entre profesiones – periodista, guionista y adaptador incluso algún ocasional trabajo como ingeniero- y géneros  pero nunca abandonó la escritura. Su obra es tan diversa que no se puede hablar de “libros representativos”, la selección estará más bien regida por los gustos del lector. Tal vez prefiera Los periodistas, como la crónica de lo que fue el golpe más bajo al periodismo crítico en México;  o una excursión al realismo psicológico en La voz adolorida; o un retrato de la clase baja con Los albañiles.  Es una literatura tan cercana, tan fácil de leer que se puede pasar por alto, incluso a la Academia Mexicana de la Lengua que lo invitó a  formar parte de ella hasta 2010.

Sin embargo sus trabajos en todas las áreas fueron reconocidos. Entre las distinciones literarias que mereció estuvieron la beca Guggenheim en 1967, los premios Xavier Villaurrutia y el Nacional de Ciencias y Artes en Lingüística y Literatura en 2001 y la medalla Bellas Artes otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en 2011. De sus  18 guiones, llevados al cine por directores como Arturo Ripstein, Alberto Isaac y Carlos Carrera, cuatro ganaron Arieles como mejor adaptación.  En 2007 recibio el premio Mayahuel de Plata en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara por sus aportación al cine mexicano.

Vicente Leñero, coherente con la modestia con la que siempre vivió,  pidió ser cremado y un velorio sólo con su familia. Sin embargo, su viuda permitió que sus cenizas fueran llevadas al Palacio de Bellas Artes, en una ceremonia que fue tanto un homenaje como un agradecimiento a uno de los hombres de letras más talentosos y polifacéticos del México contemporáneo.

Enlaces de interés

Créditos

  • Texto: Lucy Virgen.
  • Ilustración: Marco Sierra.
  • Fotos: FIL /  Natalia Fregoso. y Prensa de FICG

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

Fecha de publicación: 
Martes 09 de Junio de 2015
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