Antigüedad de redes hidráulicas y urbanización descontrolada hunde el sur del AMG

Mediante la plataforma GeoRiesgos, investigadores de la UdeG informan periódicamente sobre las zonas propensas a inundaciones y socavones

Desde hace un par de años, el surgimiento de socavones en diferentes puntos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) se ha convertido en una cuestión cada vez más común, visibilizando un grave problema en el subsuelo tapatío

 

Aunque estos hundimientos se han podido apreciar en las colonias Alcalde Barranquitas, La Monumental, Mezquitán e incluso en la exclusiva zona de Puerta de Hierro, lo cierto es que la existencia de estas zanjas ha tenido una mayor e importante constancia en la zona sur, principalmente sobre la avenida López Mateos, una de las principales arterias de la ciudad que conecta el norte con el sur.

 

El mes de julio de 2024 dejó en claro los problemas hidráulicos de esta importante avenida, cuando surgió un mega socavón que colapsó parte de la vialidad. El hundimiento alcanzó aproximadamente 12 metros de longitud, cuatro metros de ancho y hasta seis metros de profundidad, obligando el cierre total de la vialidad que colapsó el sur del AMG. 

 

A partir de este suceso, otros dos grandes hundimientos han tenido lugar en la zona, a pocos metros de distancia uno del otro: uno en el año 2025, sobre las laterales de López Mateos y avenida La Calma, y otro en el presente año, sobre López Mateos y la calle Andrómeda; obstruyendo la conectividad vehicular y cortando el servicio de agua potable a más de cinco colonias aledañas

 

El geógrafo Luis Valdivia Ornelas, investigador jubilado del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG y fundador de la plataforma GeoRiesgos, explicó las principales causas por las que se generan estas depresiones de tamaños considerables: “Rellenos de escombros, antigüedad de redes hidráulicas, mala calidad de obras y urbanización descontrolada que reduce secciones hidráulicas, son las principales causas”, mencionó.

 

Según explicó el investigador, el principal problema sería la antigüedad de las redes hidráulicas que se encuentran bajo tierra, mismas que fueron creadas hace más de 60 años y que no contemplaban el crecimiento urbano de la zona, ni tampoco los cauces de agua cercanos, como el arroyo Seco, que hace circular agua desde el poniente hasta el sur del AMG.

 

“El incremento de los caudales que se incorporan a los colectores durante la época de lluvias genera fuertes presiones. Esto se combina con la mala calidad y las malas obras con las que se construyeron dichos colectores”, agregó Valdivia Ornelas. 

 

Además de la urbanización con fines inmobiliarios, la construcción de puentes y desniveles en dicha zona, que han reducido considerablemente la sección de canal por los que transitan los arroyos, como el arroyo Grande, arroyo Garabato y el río Atemajac a la altura de Colomos, provoca que el agua ingrese hasta los cimientos de dichas construcciones, lo que genera colapsos parciales de las mismas.

 

La urbanización genera una mayor superficie impermeable en la parte alta de los sistemas hidrográficos; esto provoca que corran mayores volúmenes de agua y a una mayor velocidad a lo largo de los canales (como ocurre con el arroyo Garabato que, debido a la urbanización, incorpora más agua al arroyo Seco). Al haber mayores volúmenes de agua, los canales y las secciones hidráulicas de los puentes antiguos (muchos construidos en la década de los 40 con poca información técnica y sin estimar el crecimiento urbano actual) no tienen la capacidad de conducir todo el caudal”, agregó. 

 

Para revertir estos efectos y evitar el hundimiento de más zonas del AMG, Valdivia Ornelas puntualizó en la urgencia de ampliar la sección hidráulica de los puentes que cruzan el arroyo Seco para que tengan la capacidad de conducir mayores volúmenes de agua; además, es necesario recuperar zonas federales, implementar más sistemas de captación y retención de agua pluvial, y realizar estudios y proyectos detallados para cada zona

 

“Es necesario llevar a cabo estudios específicos y detallados para analizar los impactos de las obras en zonas complejas o irregulares (como en El Mante o El Briseño), asegurando que el agua no quede entrampada ni se desborde; además, hablando específicamente de la zona sur, es necesario desarrollar un colector que sea casi exclusivamente pluvial para disminuir la presión sobre los volúmenes de agua que se desplazan y saturan el canal del arroyo Seco”, agregó. 

 

GeoRiesgos, una aliada contra hundimientos e inundaciones
 

Con el objetivo de hacer accesible la información para que la población conozca la dimensión real del problema de las inundaciones y los hundimientos en el AMG, Valdivia Ornelas y otros investigadores habilitaron la plataforma GeoRiesgos, que apoya en la formación de un criterio útil con el fin de tomar medidas de protección civil y adoptar una actitud de autoprotección ante el temporal de lluvias que se ha convertido en un problema muy grave en la última década.

 

“En esta plataforma realizamos diagnósticos sobre las inundaciones en el Área Metropolitana, explicamos las variables involucradas en su formación, detallamos por qué son peligrosas ciertas zonas y ofrecemos un recuento histórico de cómo la transformación de la ciudad, el crecimiento urbano, la falta de infraestructura hidráulica y la falta de planeación se relacionan con este problema. También aclaramos, desde un punto de vista técnico, que las inundaciones no se deben a tormentas atípicas o a la basura, sino a factores más profundos de planeación”, concluyó Valdivia Ornelas.

 

 

Atentamente
“Piensa y Trabaja”
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Guadalajara, Jalisco, 21 de julio de 2026

 

Texto: Anashely Fernanda Elizondo Corres
Fotografía: Cortesía CUCSH