Escudo de la Universidad de Guadalajara
Formulario de búsqueda

 

Mensaje de error

Notice: Undefined property: stdClass::$views_php_2 en views_php_handler_field->render() (línea 223 de /wwwdata/home/www/sites/all/modules/views_php/plugins/views/views_php_handler_field.inc).

Aditivo alimenticio aumenta enfermedades neurodegenerativas y obesidad

Especialista del CUCBA y miembro del SNI por 30 años, alerta de las consecuencias en México

En nuestro país se están incrementando las enfermedades neurodegenerativas y el sobrepeso; en este fenómeno ha sido determinante el cambio de hábitos alimenticios y el consumo de alimentos con un aditivo que es neurotóxico, explicó el especialista de la Universidad de Guadalajara, doctor Carlos Beas Zárate, miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde su fundación, hace 30 años.
 
“La incidencia de enfermedades neurodegenerativas ha sido mayor; lo que hace 20 años se pensaba que era exclusivo de la raza anglosajona ahora está en nuestro país”, resaltó. Se están detectado cada vez más casos de conductas hiperkinéticas en los niños, autismo y patologías en adultos jóvenes (40 años), dijo en entrevista el director de la División de Ciencias Biológicas y Ambientales, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA).
 
“Mucho tiene que ver con los hábitos alimenticios; infortunadamente hay hábitos de consumo de chatarra que en muchas ocasiones es aderezada con ingredientes no sanos –abundó–. Se ha hecho uso y abuso del glutamato monosódico”, un neurotransmisor excitatorio natural del sistema nervioso; en concentraciones altas es un neurotóxico que provoca sobreexcitación y puede ocasionar daño. Este aditivo llega directo al cerebro de los niños porque en esa etapa no ha madurado la barrera hematoencefálica y en mujeres embarazadas traspasa la barrera placentaria y llega directo al producto.
 
Además, “despierta el apetito por consumir más; puede entrar al cerebro por una zona libre –donde no hay barrera hematoencefálica– e impacta la zona del control del apetito –el hipotálamo–”. Ahí puede generar un daño neuronal, que rompa la armonización del apetito, lo que puede explicar también las altas cifras de obesidad que se están presentando, apuntó el estudioso de la comunicación interneuronal en patologías, fenómenos de neurotoxicidad y procesos neurodegenerativos como epilepsia, Alzheimer y Parkinson, entre otros.
 
Aunque hay varios factores en los procesos neurodegenerativos como el estrés, este aditivo es determinante, agregó, quien cuenta con 76 publicaciones biomédicas en la biblioteca del Congreso de EE.UU., siete libros, 23 capítulos de libros nacionales y extranjeros, y 3 mil 400 citas de sus trabajos.
 
El asunto de este aditivo, explicó, “es un problema a nivel internacional que ha tenido poca atención, por el poder económico de las compañías trasnacionales que tratan de mantener esto en silencio”, incluso utilizando nombres diferentes para el saborizante.
 
“Hay que cuidar el consumo excesivo de comida china y japonesa, que son muy ricas en este condimento; de comida rápida como hamburguesas y papas que están aderezadas con este tipo de sal”, así como de otros productos y bebidas que lo contienen, señaló. La recomendación, apuntó Beas Zárate, “es regresar a la comida hecha de forma casera, a lo más natural posible”.
 
A T E N T A M E N T E
“Piensa y Trabaja”
“Año del Centenario de la Escuela Preparatoria de Jalisco”
Guadalajara, Jal., 1 de septiembre 2014

 
Texto: Lucía López
Fotografía: Jesús Martín

Compartir en Google Plus