Escudo de la Universidad de Guadalajara
Formulario de búsqueda

 

Mensaje de error

Notice: Undefined property: stdClass::$views_php_2 en views_php_handler_field->render() (línea 223 de /home/udg/sites/all/modules/views_php/plugins/views/views_php_handler_field.inc).

ZMG carece de proyecto para catalogar árboles singulares y darles mantenimiento

  • El maestro Chávez Anaya es entrevistado con un enorme arbol a sus espaldas
  • Avenida de Guadalajara con grandes arboles a los lados
  • un ahuehuete (Taxodium mucronatum) por avenida Patria en Guadalajara
  • Vista hacia arriba de un arbol de la ciudad de Guadalajara
  • Retrato cercano del maestro José María Chávez Anaya
  • Dos arboles Ceiba en un parque de la ciudad de Guadalajara
  • El muerdago se enreda a las ramas y extrae los nutrietes del arbol parasitado
Hay especímenes descuidados, con plagas, plantados en sitios no adecuados, y algunos árboles muertos

En la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) existen árboles singulares y fuera de serie por sus características físicas sobresalientes, longevidad, belleza o, en ocasiones, rareza.
 
A pesar de estas peculiaridades, hay ejemplares descuidados o hasta muertos, y la urbe carece de un proyecto para catalogarlos y para su manejo y atención.
 
Un ejemplo de árbol que podría ser singular es el ahuehuete, una especie longeva que vive más de 500 años. Considerado como el árbol nacional, fue estimado por los antiguos pobladores del Valle de México, ya que con éste adornaban los jardines reales.
 
En Guadalajara existe un ahuehuete (Taxodium mucronatum) por avenida Patria, destacó el especialista en ordenación de bosques y árboles urbanos de la Universidad de Guadalajara, maestro José María Chávez Anaya.
 
Otro que pudiera entrar en esta categoría es la magnolia (Magnolia pugana), planta endémica de la región Occidente del país; sobre todo se ubica en Zapopan y en Bolaños, Jalisco, así como en algunos municipios de Zacatecas.
 
Esta especie –plantada en el Parque Botánico de la UdeG, en el predio El Disparate– se encuentra en peligro crítico por la deforestación y la pérdida de su hábitat, destacó el académico del Departamento de Botánica y Zoología, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), doctor José Antonio Vázquez García.
 
“Son árboles siempre verdes, que estarían muy bien en las ciudades”, dijo Vázquez García, quien agregó que podría ser el árbol representativo de la ZMG.
 
Comentó que a pesar de ser un país megadiverso, traemos árboles de China, Brasil y otras partes, pero “no cultivamos lo nuestro; no hay una cultura por conocer nuestra diversidad todavía”, subrayó.
 
De acuerdo con Chávez Anaya, académico del Departamento de Producción del CUCBA, los árboles singulares también se caracterizan por su interacción con la sociedad dentro de barrios, colonias y fraccionamientos; son emblemáticos de México, son sitios de referencia o hay especies que capturan más dióxido de carbono y aportan más oxígeno.
 
Vázquez García consideró que cada especie de árbol es un libro, por lo que cualquiera puede ser singular, distintivo o útil. Pero reconoció que algunos son característicos, por ejemplo, “las magnolias que conocemos evolucionaron en los últimos 25 millones de años”.
 
Además de los mencionados, laureles de la India, camichines, guamúchiles, habillos, hules, parotas, ceibas, lluvias de oro, entre otros, son considerados como árboles singulares por investigadores, habitantes y hasta cronistas.
 
De acuerdo con el estudio Diversidad y origen de los árboles de la ZMG, cuyos autores son Guadalupe Arcelia López Coronado y J. Jesús Guerrero Nuño, existen 269 especies, pertenecientes a 154 géneros y éstos, a su vez, a 68 familias.
 
De esta cantidad, Chávez Anaya estimó que ni el uno por ciento podrían ser árboles singulares.
 
En la colonia Chapalita hay un cedro rojo. Se trata de un árbol de zonas tropicales del Sur de México, que ha sobrevivido por más de 35 años gracias al microclima de esta colonia. También hay un fresno, el más grande de la ZMG, pues su altura supera los 19 metros y su copa mide 34 metros de largo, de acuerdo con Chávez Anaya.
 
Durante un recorrido por algunos sitios se pueden observar especímenes descuidados, con plagas como muérdago, o plantados en zonas no adecuadas que dañan banquetas y calles; hasta hay carros sobre las raíces de una parota. Otros están muertos, como una ceiba.
 
A pesar de esto la ZMG carece de un programa permanente de manejo que contemple aspectos de sanidad, podas adecuadas y arreglo de sitios; tampoco se da mantenimiento.
 
“El Ayuntamiento de Guadalajara en esta administración sacó lo de árboles patrimoniales –que incluyó solamente nueve–, pero esto no quiere decir que se le esté dando un manejo. Tenemos en (la calle) 8 de Julio, dos camichines, afuera de un centro comercial, extraordinarios, y prácticamente están a punto de morir por una desatención”, dijo Chávez Anaya.
 
El académico propuso, además, la creación de un comité multi e interdisciplinario que incluya a académicos, sociedad y gobierno, a fin de crear un proyecto que catalogue y conserve árboles singulares, como se ha hecho en Argentina y en países europeos.
 
 
A t e n t a m e n t e
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jalisco, 22 de julio de 2018

 
Texto: Eduardo Carrillo
Fotografía: Abraham Aréchiga

Compartir en Google Plus