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Carlos Payán Velver, pieza imprescindible en la transición política en México

Le entrega el Rector General de la UdeG, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, el doctorado Honoris causa

“En el periodismo en México hubo un antes y un después. Podemos sostener que dos publicaciones son las artífices de la transición democrática en los medios impresos: el semanario Proceso y el diario La Jornada, y a usted, Carlos Payán, se le debe el gran mérito de que este periódico se convirtiera en clave de la transición política en México”, señaló esta mañana el Rector General de la Universidad de Guadalajara, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, al hacerle la entrega del doctorado Honoris causa.
 
Luego de hacer un panorama del periodismo que ha tenido México, y de sus dificultades para conseguir una verdadera libertad de expresión, Bravo Padilla reconoció que La Jornada cambió el curso de la información en México, con base, sobre todo, en el despliegue informativo de tres acontecimientos: el temblor de 1985 en la Ciudad de México, que desencadenó una amplia participación de la sociedad civil; el proceso electoral de 1988, uno de los comicios más cuestionados en la historia nacional y el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, en 1994.
 
“El trabajo iniciado por Usted y sus compañeros de proyecto despertó inquietudes políticas, generó mayor interés por las cuestiones públicas, sembró el germen de una ciudadanía participativa, además de ofrecer argumentos para el desarrollo de diversos movimientos autogestivos. En México, país donde vivimos una transición política lenta y larga –a cuentagotas–, La Jornada ha contribuido a propiciar una nueva relación entre el Estado y la prensa, lo cual genera un efecto multiplicador que ahora es seguido por otros medios”, dijo Bravo Padilla.
 
“Si tuviéramos que definir en pocas palabras a Carlos Payán lo haríamos en términos de su liderazgo y capacidad para trabajar en equipo con el compromiso de búsqueda de la verdad –abundó el Rector–. Lo que Payán aportó al país fue su trabajo de día a día para llevar a buen puerto tanto a La Jornada como a otras empresas culturales y periodísticas. Es un honor tenerlo entre nuestra comunidad a partir del día de hoy. En la Universidad de Guadalajara reconocemos la trascendencia e impacto de su obra y trayectoria en el proceso de apertura y democratización de los medios de comunicación en México”.
 
Con la autoridad fincada a lo largo de los años, Carlos Payán, con 84 años de edad, se sintió complacido por la distinción que se le entregó esta mañana en el paraninfo Enrique Díaz de León. Y en torno a la historia del periodismo independiente en México contó las viscisitudes que pasó en su niñez, en su juventud y sobre todo con los dos acontecimientos que cambiaron su vida; el primero, haber ingresado al Partido Comunista y el segundo, su incursión involuntaria en el periodismo en el diario Unomásuno.
 
“En 1958 ingresé al Partido Comunista. Yo no vengo del periodismo, vengo del Partido Comunista, que me dio una ética y un compromiso. En aquel tiempo se decía que quien no era comunista no tenía corazón. Ahora a nadie le importa nada. Estábamos equivocados, aunque teníamos la razón. Luego, Manuel Becerra Acosta y su grupo me invitaron para asesorarlos, porque querían hacer una cooperativa. A la hora de designar directivos, alguien me nombró Presidente. Me pareció una locura. Pero finalmente me nombraron secretario general, y ahí empezó todo”.
 
Payán Velver hizo algunas reflexiones finales. “Practicábamos un periodismo que daba un salto cualitativo en otros medios: la lucha por la democracia y las voces antes inaudibles se dejaron oír. No hicimos un periódico comunista, pero con el solo hecho de contar lo que pasaba en el país decían que era de izquierda, cualquiera que sea lo que ellos querían decir. En el periodismo no hay que mentir, ni calumniar, ni ocultar, y estar siempre del lado de las víctimas, de los ofendidos, de los pobres de la tierra, y donde hay despojos y atropellos ahí deberá estar el periodista”.
 
En el presidium estuvieron presentes, además, el Vicerrector Ejecutivo de la UdeG, Miguel Ángel Navarro Navarro; el Secretario General, José Alfredo Peña Ramos y la Rectora del Centro Universitario de la Ciénega, María Felícitas Parga Jiménez, a quien le correspondió dar lectura a la biografía del homenajeado.
 
A T E N T A M E N T E
“Piensa y Trabaja”
Guadalajara, Jal., 4 de diciembre 2013
 
Texto: Juan Carrillo Armenta
Fotografía: Adriana González
 
 
*Ver el video completo: http://www.youtube.com/watch?v=H13-An-rrO0&feature=youtu.be

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