Celebran 40 años del DECS del CUCSH explorando las humanidades digitales
Hay mucho porqué celebrar en el departamento de Estudios de la comunicación social (DECS) del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH): sus 40 años de formar a profesionales de la comunicación, 39 años de la revista académica Comunicación y sociedad, 30 años del Seminario de comunicación y sociedad, 28 de la maestría en Comunicación y 20 de la licenciatura en Comunicación pública.
Como parte de los festejos, este miércoles por la mañana en el auditorio Rosario Castellanos iniciaron tres días de jornadas de mesas que celebran cuatro décadas de trabajo académico, y lo hacen explorando el porvenir de las humanidades digitales.
La rectora del CUCSH, doctora Dulce María Zúñiga Chávez, expresó que es motivo de alegría celebrar el trabajo incansable del DECS, puesto que “siempre han estado ahí personas admirables con reconocimiento nacional e internacional. Es un gran orgullo para el centro universitario”.
“Son 40 años que testimonian el crecimiento de un espacio pionero en los estudios de la comunicación en México. El DECS es un referente indiscutible en las ciencias sociales. Ha contado con la impronta de destacados teóricos e investigadores que han moldeado el pensamiento desde nuestra región”, expresó.
Tanto Rocío Calderón García, secretaria académica del CUCSH, como Gerardo Gutiérrez Cham, director de la división de Estudios de la cultura; así como Ricardo Rodríguez, académico, destacaron que el DECS, desde 1986, cuando era el Centro de estudios de la investigación y la comunicación (CEIC), se creó un entorno de estudios de la información y la comunicación para producir conocimiento y recursos humanos de la comunicación social.
El jefe del DECS, doctor Carlos Vidales Gonzáles, refirió que “en 1994, cuando cambió de CEIC al DECS, se convirtió en uno de los referentes en México en investigación de la comunicación”.
“La apuesta fue fundar una maestría y luego una licenciatura, y eso ha estado acompañado de una conversación constante mediante el seminario y la revista, que es el órgano más importante de la materia a nivel internacional”, expresó.
Destacó que el DECS está integrado por 26 académicos y académicas, cinco administrativos; 80 por ciento de los académicos pertenece al Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras (SNII), en los niveles I, II y III, así como emérito.
Reconocen a docentes del DECS
En el inicio de las jornadas de charlas se reconoció a la planta académica y administrativa que forma parte del DECS, integrada por más de una veintena de trabajadores; asimismo se distinguió a tres de ellos por su destacada trayectoria como investigadores: los doctores Raúl Fuentes Navarro, Guillermo Orozco Gómez y la doctora María Elena Hernández Ramírez.
También se hizo una especial mención de quienes en 1986 fundaron el CEIC, hoy DECS: Pablo Arredondo y Enrique Sánchez Ruiz, quienes compartieron palabras de agradecimiento:
“Ha sido una larga travesía. Hace 40 años, si alguien nos hubiera dicho que íbamos a llegar aquí no lo hubiéramos creído. Somos producto del esfuerzo de diversas voluntades, una de ellas fue Raúl Padilla, que hizo una apuesta original. Él dijo que teníamos que concentrar inteligencia, gente con calidad y su estrategia fue promover la creación de centros de investigación como éste”, detalló Pablo Arredondo.
“Fue una aventura enorme la que comenzamos y nos regresamos de Standford y tuvimos la oportunidad de conocer al licenciado Padilla, quien nos invitó; yo le agradezco mucho que hayamos podido haber llegado a esto”, respaldó Enrique Sánchez Ruiz.
Además, en la ceremonia rindieron un sentido homenaje a dos académicos que partieron de este mundo y dejaron un importante legado en el DECS: al maestro José Luis Ulloa, quien además comandó durante años La gaceta de la Universidad de Guadalajara, y el doctor Rogelio Marcial, estudioso de las tribus urbanas, jóvenes y diversidad sexual.
Comunicación e IA, en debate
Para iniciar la serie de mesas a lo largo de tres jornadas, se realizó el primer debate con las humanidades digitales de por medio con la inteligencia artificial (IA). Con la moderación de la doctora María del Carmen Flores Rubio, los doctores Rodrigo González Reyes y Carlos Vidales Gonzáles, sin ser categóricos sobre si es buena o mala la IA, elevaron la conversación hacia situar desde donde se habla y se entiende, diseccionando el sistema mismo desde su origen y cómo está construido.
González Reyes explicó que la irrupción de la IA representa la eclosión de procesos tecnológicos y sociales que llevaban décadas gestándose, por lo que consideró necesario superar las posturas que la presentan como una herramienta exclusivamente positiva o negativa.
“Un dispositivo tecnológico es un dispositivo cultural”, expresó, y señaló que las tecnologías adquieren sentido a partir de las decisiones, prácticas y significados que las sociedades construyen alrededor de ellas. Por ello, sostuvo que la manera en que actualmente se comprende la IA no es definitiva, sino que seguirá transformándose conforme evolucionen sus usos y las relaciones sociales que establece.
Retomó los planteamientos de la investigadora feminista Judy Wajcman para explicar que ninguna tecnología surge de manera aislada o neutral, pues está condicionada por experiencias, conocimientos y marcos culturales preexistentes que determinan cómo se desarrolla, interpreta y utiliza.
También subrayó la importancia de reconocer desde qué contextos sociales y culturales se construyen sus significados, puesto que no es lo mismo comprender estas tecnologías desde América Latina que desde los países del norte global, donde existen experiencias, necesidades y marcos de referencia distintos.
Carlos Vidales Gonzáles profundizó en la historia de la IA, que data de los años de 1950 y los procesos epistemológicos (cómo se construye el conocimiento), dejando como problemas en el debate actual la ausencia de una definición compartida.
“Todos asumimos cosas distintas de la IA y eso es peligroso”, señaló al recordar que desde 1955 cuando un grupo de investigadores encabezado por John McCarthy propuso desarrollar sistemas capaces de simular aspectos de la inteligencia humana.
Explicó que en 1969 los investigadores John McCarthy y Patrick J. Hayes plantearon que el desarrollo de sistemas inteligentes requería construir modelos o representaciones del mundo a partir de los cuales las máquinas pudieran procesar información, resolver problemas y tomar decisiones.
Esta perspectiva, detalló, comprende dos dimensiones fundamentales: la heurística, relacionada con los mecanismos para resolver problemas, y la epistemológica, que aborda cómo se construye y representa el conocimiento sobre el mundo.
Mediante la imagen de un iceberg, Vidales Gonzáles invitó a reflexionar sobre los aspectos menos visibles de la IA, particularmente los supuestos y modelos de conocimiento que hacen posible su funcionamiento.
Finalmente, recuperó las aportaciones de la investigadora Elena Esposito, quien propone hablar de “comunicación artificial” para comprender cómo los algoritmos pueden participar en procesos comunicativos sin que ello signifique que poseen una comprensión de los contenidos equivalente a la humana.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 Años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Guadalajara, Jalisco, 14 de octubre de 2026
Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Abraham Aréchiga
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