Carmen Boullosa vuelve a Berlín desde la memoria, la felicidad y el dolor
Con una intervención marcada por la memoria y el duelo, la escritora mexicana Carmen Boullosa compartió una reflexión personal en la que vinculó su experiencia en Berlín con algunas de las preocupaciones que atraviesan el mundo actual, entre ellas las guerras, las nuevas formas de fascismo y el desarrollo de la inteligencia artificial.
En la conferencia titulada “Las manos de Berlín”, que formó parte de las actividades de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la poeta aclaró que se trataba de una conferencia distinta, atravesada por sus emociones y recuerdos.
“Es la primera vez que doy una conferencia sentimental. Escribo con humildad, sé que estas serán palabras de una pequeña persona, como su boleto para regresar con la memoria al año en que viví en una gran ciudad, Berlín, frente a un Berlín fechado en 1995”, expresó.
Boullosa recordó que llegó a Berlín en 1995 procedente de la Ciudad de México acompañada de sus hijos, en una época en la que la tecnología todavía no tenía la presencia que tiene actualmente. Recordó que no existían los teléfonos celulares como parte de la vida cotidiana, tampoco las redes sociales y que la comunicación dependía en buena medida del contacto personal.
Para la escritora, aquel año fue especialmente significativo. La ciudad de Berlín se convirtió en el escenario de una etapa familiar que recuerda con felicidad, pero también en un espacio donde podía percibirse el peso de la historia europea y de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial.
“El año Berlín 1995 fue desde el primer día nuestro año feliz, digo por nosotros y nuestro barrio, el silencio, las manos suaves, delicadas de Berlín, todo listo para recibirnos. Berlín también fue presencia de la gran guerra, destrucciones, bombas indiscriminadas, de la derrota”, señaló.
La imagen de dicha urbe que conserva Boullosa está relacionada con el silencio y con las huellas de una ciudad que había sido destruida por la guerra. Esa experiencia también la llevó a establecer un contraste con Nueva York, ciudad a la que llegó en 2001 con sus hijos y donde vivió los acontecimientos del 11 de septiembre.
Recordó que llevaba apenas una semana en Nueva York cuando ocurrió el ataque contra las Torres Gemelas. A partir de entonces, la ciudad quedó asociada en su memoria con las sirenas, el movimiento constante y la gente que corre.
En contraste, Berlín permanece como una ciudad silenciosa, marcada por las ruinas y por una historia que todavía podía sentirse en sus calles.
Otro de los temas centrales de la conferencia fue la inteligencia artificial. Boullosa manifestó su preocupación por el crecimiento acelerado de esta tecnología y por los riesgos que, desde su perspectiva, puede representar para la humanidad.
“Escribo despojada. Anthropic (la empresa tecnológica) también usó, hurtó, casi una decena de mis novelas, las devoró para nutrir su IA. Se sabe que ni siquiera compraron ejemplares de algunos de los autores esquilmados; también se llevó los de mi esposo, historiador”, indicó.
En la parte más personal Boullosa habló sobre la muerte de su esposo, historiador, con lo que relacionó el duelo con la sensación física de frío.
“Escribo congelada, la muerte me robó a mi amado esposo hace un par de meses. La cercanía con el ser más querido, que no es uno mismo, cambia la sensación de la temperatura”, lamentó.
Durante la conferencia, que fue presentada por Bertha Alicia Rincón, Boullosa regresó constantemente a la imagen de Berlín como una ciudad que conserva la memoria de la destrucción y que, al mismo tiempo, fue para ella un lugar de tranquilidad y felicidad familiar.
“La virtud de las manos de Berlín, la de la melancolía, saber que ya no está lo que fue; la virtud de tener presente las consecuencias del bombardeo, las muertes de niños y la gran guerra. Berlín mostraba a sí misma su memoria sobre la derrota, la gran guerra y el fascismo que pueden dar la cara ahí y en otras partes del mundo”, compartió.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 Años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Guadalajara, Jalisco, 28 de septiembre de 2026
Texto: Laura Sepúlveda Velázquez
Fotografía: Iván Lara González
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